
Seis meses es una temporada entera
Con dos frascos llegás preparada y ves el color. Con 3 frascos cubrís las tres fases completas: preparás la piel antes del verano, sostenés el tono durante, y lo estirás cuando la temporada termina.
Es la diferencia entre broncearte una vez y no volver a arrancar de cero cada año.
Tu bronceado, paso a paso ☀️
Una cápsula por día. Esto es lo que va pasando.
Empezás la rutina
Tu cuerpo recibe los nutrientes que le faltaban
Una cápsula por día con la comida principal, y listo. Tu piel empieza a recibir los nutrientes que necesita para fabricar el bronceado: tirosina, cobre, zinc y antioxidantes. En estos primeros días todavía no esperes un cambio de color, es la etapa en la que se arma la base. Por eso lo ideal es empezar entre 2 y 4 semanas antes de la exposición.
Aparece el dorado
El color se nota con menos horas de sol
Acá suelen aparecer los primeros cambios, siempre acompañados de exposición solar. El tono va hacia el dorado y no al rojo. Los antioxidantes de la fórmula, astaxantina, licopeno, pino marítimo y vitaminas C y E, acompañan a la piel durante la exposición.
Se queda más tiempo
Estirás el color en vez de perderlo en quince días
Pasado el primer mes, el tono se sostiene en vez de subir y bajar. El bronceado se va porque la piel se renueva, así que si seguís tomándolo mientras eso pasa, el color baja mucho más despacio. Es el uso que más repiten quienes ya pasaron un verano con SUNNA: seguir en marzo y abril para estirar la temporada.
Ellas ya consiguieron el tono que buscaban
Lo que dicen quienes probaron SUNNA
¿Por qué hay pieles que se queman y nunca se broncean?
Broncearse no es algo que el sol te hace: es algo que tu piel fabrica. Cuando la radiación llega, unas células llamadas melanocitos arrancan una línea de producción para fabricar melanina, el pigmento que te da color y que además funciona como defensa.
Esa línea de producción necesita insumos concretos. Si falta alguno, la piel no puede fabricar pigmento al ritmo que lo necesita y responde con lo único que le queda: inflamación. Eso es el colorado.
- ▪️ Materia prima: el aminoácido L-Tirosina, del que parte todo
- ▪️ Un activador: la enzima tirosinasa, que depende del cobre
- ▪️ Cofactores: zinc y selenio, que sostienen el proceso
- ▪️ Defensa antioxidante: para el estrés oxidativo que genera la exposición
SUNNA aporta esas cuatro piezas en una cápsula por día. Por eso el marco de la marca es simple: tu piel no está fallada, le faltan los nutrientes para broncearse.
Los diez activos de SUNNA
Transparencia total en la fórmula
Formulada para el resultado, no para el atajo





